La visión del bebé desde el nacimiento hasta el año de vida

El primer año de vida es crucial en el desarrollo de la visión del bebé, por lo que es fundamental conocer los hitos visuales que se deben ir cumpliendo.

Al nacer, el sistema visual es uno de los sistemas sensoriales que está menos desarrollado, por lo que la agudeza visual es prácticamente nula tras el parto. Poco a poco, gracias a todos los estímulos que el entorno nos proporciona, el sistema visual irá madurando y adquiriendo nuevas habilidades muy importantes para el desarrollo general del bebé.

Aprender a ver ayudará al bebé a construir sus movimientos en base a esa visión, para así poder relacionarse con el espacio y desarrollar la percepción visual, entre muchas otras cosas.

El primer mes

En el primer mes de vida, el bebé se encuentra en la etapa monocular, los ojos no están correctamente coordinados por lo que verá los objetos desdoblados.

Su vista le permite ver puntos los puntos luminosos y caras que se encuentran a una distancia corta, de aproximadamente unos 20 centímetros.

De 2 a 3 meses

El bebé comienza a hacer contacto ocular con sus padres y ya les sonríe. Se interesa más por objetos de alto contraste y descubre los colores, sobre todo el rojo y el blanco.

A partir de esta edad, empieza a seguir objetos en movimiento que se encuentran cerca de su cara aunque con dificultad, ya que el tiempo de mantenimiento de la fijación es corto. Estos movimientos oculares implicarán movimientos de cabeza asociados.

De 3 a 4 meses

Aprende a mover los ojos con independencia de la cabeza y va desarrollando de esa manera los movimientos oculares de seguimiento y los sacádicos, que le permitirán seguir objetos lentamente con la mirada y hacer saltos de fijación de un objeto a otro.

Intentará alcanzar objetos a cada lado de su cuerpo, mirando sus manos y el movimiento de las mismas, lo que le permite ir reconociendo su propio cuerpo de manera visual y así, crear un mapa mental del mismo.

De 5 a 6 meses

Tiene una buena percepción de los colores, sobre todo el rojo, verde, azul y amarillo, sintiéndose atraído por los tonos más vivos.

Este es un momento crucial ya que, a los seis meses de edad, los ojos del bebé ya no se cruzan y empiezan a trabajar de manera coordinada, construyendo así la binocularidad. Ahora, es capaz de alcanzar objetos en línea media y cogerse sus propios pies.

Empezará a entrenar de manera más intensa la coordinación ojo-mano: primero fijará un objeto, lo localizará en el espacio y lo intentará alcanzar con sus manos para, posteriormente, llevárselo a la boca y de esta manera reconocerlo.

De 6 a 8 meses

Ya distingue los colores en su totalidad. En cuanto a su agudeza visual, ya puede distinguir objetos a una distancia más lejana y, en visión próxima, empieza a mirar objetos más pequeños y con detalle, los coge con sus manos y los manipula pasándolos de una a otra.

En esta etapa se observará en los espejos dándose cuenta de lo que ve reflejado y, además, coordina mejor el cuello con los movimientos oculares, ya que girará la cabeza para ver detrás suya.

Mediante la comparación de objetos, de sus semejanzas y diferencias irá desarrollando las habilidades de percepción visual que serán imprescindibles para el aprendizaje.

De 9 a 10 meses

Aprende a comprender el espacio. El bebé intentará alcanzar objetos que se encuentran lejos y cerca, sorteando obstáculos para llegar hasta ellos, construyendo poco a poco la coordinación de sus movimientos, su equilibrio y estabilidad. Cuando se le caen objetos los buscarán para recogerlos.

Es la etapa del gateo y gracias a él integrará las dos mitades de su cuerpo y mejorarán la conciencia corporal y estimularán la visión periférica.

El color de los ojos alcanza la tonalidad definitiva, aunque puede haber algunos cambios sutiles más adelante.

De 11 a 12 meses

El cálculo de distancias es eficaz y puede coger objetos con su pulgar y su dedo índice. A esta edad le encanta señalar cosas para llamar la atención de los padres.

La retina ya ha alcanzado la madurez de un adulto, aunque la visión seguirá en desarrollo hasta alcanzar su madurez a los 9 años de edad.

A partir de los 12 meses, muchos bebés empezarán a caminar, lo cual les ayudará a seguir descubriendo su mundo visual de una manera más autónoma.

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