Alteraciones visuales en la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica autoinmune que afecta al sistema nervioso central.

En la esclerosis múltiple, las células del sistema autoinmune en vez de protegernos de agentes externos, atacan a estructuras del propio organismo. Se produce una desmielinización de los nervios por lo que se acaban viendo afectadas distintas funciones del sistema nervioso central.

Las personas con esclerosis múltiples pueden sufrir, entre otras afectaciones, alteraciones visuales. La neuritis óptica se produce por una inflamación del nervio óptico y se calcula que un 50% de los diagnosticados la sufrirán en algún momento. Los síntomas asociados son disminución creciente de la agudeza visual, generalmente de uno de los ojos, con alteración de los colores (al color rojo) y también del campo visual central. El 92% de los pacientes sufren dolor intenso detrás y alrededor del ojo, fundamentalmente con los movimientos oculares. Además, puede estar asociado a otros síntomas oculares como fotofobia, lagrimeo e irritación conjuntival, y a síntomas generales como cefalea del mismo lado que la pérdida de visión.

Cursa en periodos de crisis que pueden durar semanas o meses y, más tarde, se producirá una recuperación paulatina. Si los espacios intercrisis son muy cortos, se puede ir produciendo una pérdida creciente de la agudeza visual ya que no hay tiempo suficiente entre crisis para su recuperación.

El tratamiento de la neuritis óptica se realiza con corticoides endovenosos y ayuda a que los periodos de crisis sean más cortos pero no influyen en el pronóstico a largo plazo. Entre un 70-90% de los afectados recuperan la agudeza visual, pero pueden quedar otras alteraciones visuales como pérdida de sensibilidad al contraste o de visión a los colores.

Otra de las alteraciones visuales de la esclerosis múltiple son problemas visuales asociados a una mala coordinación de los músculos oculares. Se produce una afectación de los nervios que inervan a los músculos oculares, por lo que un síntoma común será la visión doble y el nistagmus (movimientos oculares rítmicos involuntarios). En la mayoría de casos, la visión doble aparece durante el periodo de crisis y se recupera lentamente o solamente afecta a algunas posiciones de mirada, aunque también puede ser una alteración permanente, en cuyo caso habrá que valorar el tratamiento más adecuado (gafas, prismas, oclusiones o terapia visual).

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